
Otoplastia: la cirugía que acerca las orejas prominentes a la cabeza. Menos de una hora, anestesia local, cicatriz escondida y resultado definitivo.
Las orejas despegadas no duelen ni afectan al oído, pero se ven en cada foto, en cada corte de pelo y en cada espejo. La otoplastia es la cirugía que las acerca a la cabeza y les da el pliegue que les falta. Es una de las intervenciones más agradecidas que hago: dura menos de una hora, se hace con anestesia local, la cicatriz queda escondida detrás de la oreja y el cambio es definitivo.
Qué corrige la otoplastia
El pabellón de la oreja se queda normalmente a pocos milímetros de la cabeza. Cuando durante el crecimiento se separa más de la cuenta, o cuando le falta el pliegue del antihélix y queda plano, la oreja se ve prominente. Como orientación, una oreja parece despegada cuando se separa más de dos centímetros de la cabeza o forma con ella un ángulo mayor de 25 grados, aunque en la práctica pesa más cómo se ve que lo que mide.
Con la otoplastia corrijo:
- Orejas prominentes o «de soplillo», en una o en las dos.
- Asimetrías, cuando una oreja está más separada que la otra.
- Orejas grandes, reduciendo su tamaño.
- El lóbulo, cuando también sobresale o está alargado.
No todas las orejas despegadas son iguales. Unas están separadas por la concha, que empuja toda la oreja hacia fuera; otras porque no se formó el pliegue del antihélix; muchas por las dos cosas. Esa valoración, en la primera consulta, es la que decide la técnica.
A quién opero
Adultos. Cualquier edad. El cartílago del adulto es más rígido que el del niño, y eso cambia algo la técnica, no el resultado. Los dos casos que tengo publicados en la galería son de 24 y 34 años.
Niños y adolescentes. La otoplastia es una de las pocas cirugías puramente estéticas que sí hago en menores, y a veces antes de la adolescencia, porque las orejas terminan de crecer muy pronto y porque el problema es concreto, visible y resoluble.
Pero no opero a ningún niño por decisión de los padres si el niño no lo pide o no le importa. Cuando hay dudas, suyas, de la familia o mías, no empujo: prefiero volver a verlo en unos meses o al año siguiente y operar cuando el problema se mantiene. Y si lo que me cuentan es un malestar difuso con su aspecto, y no un problema concreto en las orejas, la cirugía espera hasta que lo valore un psicólogo. Cuando la queja es focalizada y la intervención sale bien, la mejora en la seguridad del chico es de las más claras que veo en consulta.
En los niños más pequeños la intervención se hace con anestesia general; a partir de cierta edad, y siempre en adultos, con anestesia local y sedación.
Cómo hago la otoplastia
La incisión va en el pliegue de detrás de la oreja, donde no se ve. A través de ella expongo el cartílago, lo esculpo y lo doblo hacia atrás para crear o reforzar el pliegue que falta, y fijo la nueva forma con puntos internos permanentes. Si la concha es la que empuja la oreja hacia fuera, añado puntos que la anclan más cerca de la cabeza (técnica de Mustardé). Cuando hay asimetría, trabajo cada lado con una tensión distinta hasta igualar la distancia a la cabeza.
Prefiero las técnicas que moldean el cartílago con suturas antes que las que lo cortan o lo debilitan en exceso. Cortar es más rápido y más definitivo, pero deja bordes y pliegues que se ven artificiales y que después no tienen arreglo. Moldear respeta la anatomía y, si en algún caso la corrección se queda corta, se retoca con un gesto sencillo.
La intervención se hace con anestesia local, con o sin sedación según el paciente, y dura menos de una hora. Durante la cirugía el paciente colabora girando la cabeza a un lado y a otro. Al terminar coloco una banda elástica compresiva y el paciente se va a casa el mismo día.
La cicatriz
Queda en el surco de detrás de la oreja, entre la oreja y la cabeza, y en unas semanas es una línea fina que solo se ve si se busca. En las técnicas de sutura no hay cicatriz por delante. En los dos casos de la galería se puede ver dónde queda a los tres y cuatro meses.
Recuperación día a día
- El mismo día. Alta con banda elástica (estilo diadema) compresiva alrededor de la cabeza. Sensación de tensión y algo de molestia, controlables con analgésicos habituales.
- Primeros días. Es normal que las orejas estén hinchadas, algo moradas y más sensibles. Dormir boca arriba con la cabeza algo elevada.
- Primera semana. Control en consulta. Los puntos son reabsorbibles y no hay que quitarlos. Se puede volver al trabajo o al colegio en torno a la semana, con la banda.
- Cuatro semanas. La banda de compresión se lleva durante cuatro semanas, de día y de noche las dos primeras y después solo para dormir. Sin deporte de contacto ni nada que pueda doblar la oreja. Gafas con cuidado los primeros días. Control al mes.
- Dos meses. La inflamación ha desaparecido y el resultado es el definitivo. Las fotos de resultado de la galería están hechas entre los tres y los cuatro meses.
Riesgos y complicaciones
Toda cirugía tiene riesgos y la otoplastia no es una excepción, aunque las complicaciones serias son raras. Las que vigilo son cuatro. Un hematoma en los primeros días, que se previene con la banda elástica y se resuelve pronto si aparece. Una cicatriz que engrose detrás de la oreja, más probable en personas con antecedentes de cicatrices hipertróficas o queloides, por lo que lo pregunto siempre antes de operar. Una asimetría, porque cada oreja cicatriza a su ritmo y en ocasiones hace falta un pequeño retoque. Y el que más me importa evitar: una oreja demasiado pegada o con un pliegue marcado, que es lo que se ve como operado y lo más difícil de deshacer. Por eso prefiero quedarme un punto por debajo y retocar si hace falta, antes que pasarme porque luego no hay vuelta atrás.
También pueden darse, como en cualquier intervención, infección, sangrado, cambios pasajeros de sensibilidad en la piel de la oreja o una reacción a la anestesia. Todo esto lo hablamos en consulta antes de decidir.
Precio de la otoplastia
La otoplastia cuesta entre 3.500 y 5.000 €. Lo que mueve el precio de un caso a otro: si se corrige una oreja o las dos; si hay que tratar solo el antihélix o también la concha y el lóbulo; el tipo de anestesia, porque un niño pequeño necesita anestesia general y quirófano de hospital; y si se combina con otra cirugía en la misma sesión.
En la primera consulta el presupuesto es cerrado e incluye la cirugía, la anestesia, el quirófano y todas las revisiones hasta el alta. Puedes comparar con el resto de intervenciones en mi guía de precios de cirugía plástica.
Otoplastia combinada con otras cirugías
La otoplastia se puede hacer sola o en la misma sesión que otra intervención facial. La he combinado con lifting facial y blefaroplastia en el mismo acto quirúrgico; también con rinoplastia, que es la combinación que más me preguntan, porque las dos cambian el perfil y se recuperan a la vez.
Casos antes y después
En la galería de otoplastia hay casos reales con fotos a los tres y cuatro meses, con la técnica y la anestesia de cada uno:
- Mujer de 24 años, orejas despegadas, corrección bilateral con anestesia local en 45 minutos.
- Hombre de 34 años, prominencia asimétrica, corregida con tensión distinta en cada lado.
Preguntas frecuentes sobre la otoplastia
¿A qué edad se puede operar a un niño?
Las orejas alcanzan casi su tamaño definitivo a los cuatro o cinco años, así que técnicamente se puede operar desde entonces. En la práctica lo decido caso a caso con la familia y con el niño; lo importante es que sea él quien quiera, no solo los padres.
¿Duele?
La cirugía no, porque se hace con anestesia local. Después, tensión y molestia los primeros días, que se controlan con analgésicos normales. Lo más incómodo suele ser dormir boca arriba.
¿Se nota que estás operado?
No, si la corrección es la justa. El objetivo es una oreja que parezca que siempre estuvo ahí, no una oreja pegada. Por eso evito sobrecorregir.
¿La otoplastia afecta al oído?
No. Trabaja solo sobre el cartílago del pabellón externo, no sobre el conducto auditivo ni sobre la audición.
¿Cuándo puedo hacer deporte?
Deporte suave a las dos semanas; deporte de contacto o con riesgo de golpe en la oreja, a partir del mes.
¿Hay otoplastia sin cirugía?
Existen dispositivos e hilos que doblan el cartílago sin quirófano. Son rápidos, pero el riesgo de que la oreja vuelva a su sitio es alto. En recién nacidos, y solo en las primeras semanas de vida, el moldeado con férulas sí funciona porque el cartílago todavía es moldeable.
¿Dónde opera el Dr. Marco Romeo?
Consulta en Madrid y quirófano en el Hospital Universitario HLA Moncloa y en el Hospital Vithas Aravaca.
Pide tu valoración
En la primera consulta miro tus orejas, te digo qué técnica necesitan, cuánto va a durar la recuperación y cuánto cuesta, con presupuesto cerrado.