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Facelift o lifting facial en Madrid: rejuvenecer la cara y el cuello sin parecer otra persona

Lifting facial - Dr Marco Romeo
«Que se note que estás bien, no que te has operado.»

Qué es un facelift

Un facelift es un lifting facial, o mejor dicho, cervicofacial: la cirugía que corrige la flacidez de la cara y el cuello devolviendo a su sitio las estructuras que han descendido con la edad, los músculos, la grasa y los ligamentos que sostienen el rostro, y retirando la piel que sobra. Facelift es el nombre inglés; en español se llama lifting facial o lifting de cara, y en términos médicos, ritidectomía facial. Trata el tercio medio e inferior del rostro, de los pómulos hacia abajo, y el cuello, y es la única forma de recuperar un óvalo definido cuando la caída ya es estructural. Se puede combinar con un lifting del tercio superior, el lifting frontotemporal, que hago por vía endoscópica.

Cuando alguien entra en mi consulta pensando en un lifting, casi nunca me dice que quiere parecer más joven. Me dice que tiene miedo de parecer artificial. Es el mismo miedo que ha acompañado a esta cirugía durante décadas, y tiene una explicación: los liftings antiguos tiraban de la piel, y la piel tirada se nota.

Hoy trabajo al revés. Mi trabajo es recolocar la estructura y dejar que la piel la acompañe, sin tensión. Por eso la expresión se mantiene, la sonrisa sigue siendo la tuya y nadie te pregunta qué te has hecho.

Soy cirujano plástico, estético y reparador, especializado en cirugía facial, y opero en Madrid.

AnestesiaGeneral.
Duración3 – 5 horas.
IngresoAlta el mismo día o una noche, según el alcance.
Vuelta al trabajo15 días.
ResultadoVisible al mes, definitivo entre 6 y 12 meses; dura 10-15 años.
PrecioDe 13.000 a 22.000 €.
DóndeMadrid, en HLA Moncloa y Vithas Aravaca.

Qué corrige un lifting facial

Lo que mejora es concreto:

  • Las mejillas descolgadas y la pérdida del pómulo.
  • Los surcos nasogenianos, entre la nariz y la boca, y las líneas de marioneta, de la boca hacia el mentón, cuando ya son profundos.
  • La papada y la línea de la mandíbula, que es lo primero que delata la edad.
  • La flacidez del cuello, con o sin las bandas verticales que se marcan al tensarlo.

Lo que no hace: no mejora la calidad de la piel ni las manchas, no cambia tu cara por otra y no detiene el envejecimiento. Sigues cumpliendo años, solo que partiendo de un punto mejor. Para la textura fina y el color desigual de la piel, se puede combinar con un láser CO2 en la misma cirugía.

Cuándo tiene sentido operarse

No hay una edad correcta. Manda el tejido, no la fecha de nacimiento. La mayoría de mis pacientes de lifting están a partir de los 45 o 50 años, pero he operado con seguridad a personas de 70 con buena salud, y también a pacientes jóvenes que por su genética tienen un cuello ancho o unas estructuras que les dan un aspecto pesado desde siempre; ahí el lifting no rejuvenece, armoniza.

Lo que sí veo a menudo es lo contrario de lo que la gente teme. El problema no es operarse pronto, es operarse tarde: encadenar tratamientos pequeños durante años cuando la pérdida ya es estructural, gastar más de lo que costaría la cirugía y llegar al quirófano con menos margen para conseguir un resultado natural.

El momento suele ser ese: cuando el ácido hialurónico, los hilos tensores o los bioestimuladores, inyectables que activan el colágeno, empiezan a durar poco o a no compensar. Ellos mejoran arrugas y reponen volumen, pero no retiran piel ni reposicionan nada.

Qué técnica uso en cada caso

Según el caso, elijo el plan más adecuado. Hoy trabajo con dos técnicas y su combinación:

  • Lifting de cara y cuello deep plane. Opero en el plano profundo, por debajo de la capa de músculo y tejido firme que sostiene la cara: libero los ligamentos y muevo músculo, grasa y piel como una sola unidad, en bloque. Cuando la flacidez cervical manda, extiendo el mismo principio al cuello y a su músculo, el platisma, la lámina fina que va de la mandíbula a las clavículas. Es la técnica que explico entera en su propia página, el lifting deep plane.
  • Lifting endoscópico. Para la parte alta del rostro, cejas y frente, con una cámara diminuta a través de incisiones mínimas escondidas en el pelo. Y cuando no hay mucha piel sobrante, o en hombres calvos, se puede hacer un lifting completamente endoscópico, sin cicatrices visibles.
  • La combinación de las dos, para tratar la cara entera, desde la frente hasta el cuello.

Cómo es la cirugía

La intervención dura entre tres y cinco horas, según su extensión y de si la combino con otros procedimientos.

La hago con anestesia general. Las incisiones van escondidas en la línea del cabello y alrededor de la oreja, siguiendo los pliegues naturales, de modo que una vez curadas resultan muy poco visibles. Levanto la piel, reposiciono los tejidos profundos y retiro el exceso de piel sin dejarla en tensión.

Al cerrar uso una malla hemostática, un material que ayuda a cerrar los pequeños vasos y los espacios bajo la piel, con lo que no hacen falta drenajes y el riesgo de hematoma baja casi a cero.

La recuperación, día a día

  • Primeras 48-72 horas. Hinchazón y algún moratón, sensación de tirantez y molestias que se controlan con analgésicos. Conviene descansar con la cabeza elevada y aplicar frío.
  • Primera semana. La inflamación empieza a bajar y aplicar frío sigue siendo útil. Los puntos se retiran entre el quinto y el décimo día.
  • Dos semanas. La mayor parte de la hinchazón y los moratones han desaparecido. La mayoría de mis pacientes vuelven al trabajo a los 15 días, y el maquillaje ayuda a adelantar la vida social. Las cicatrices se disimulan con el peinado.
  • Primer mes. Se puede retomar el ejercicio.
  • Meses siguientes. El resultado se asienta. Es normal notar zonas de la cara o de las orejas adormecidas durante semanas o meses; la sensibilidad vuelve.

Durante la cicatrización pido protección solar y gafas de sol, y evitar sauna, piscina y exposición directa.

Riesgos y complicaciones

Un lifting es una cirugía mayor y, como toda cirugía, tiene riesgos. Prefiero contarlos antes que después.

La complicación más frecuente en un lifting es el hematoma, la acumulación de sangre bajo la piel en las primeras horas. Aparece en un porcentaje bajo de pacientes y, si es importante, se evacúa en quirófano sin mayores consecuencias. Es la razón por la que controlo la tensión arterial antes y después de operar. En realidad, gracias a la malla hemostática, hoy el riesgo de hematoma es prácticamente cero.

La que más preocupa a quien consulta es la lesión de una rama del nervio facial, el que mueve los músculos de la expresión. Conviene ponerle cifras: un metaanálisis, un estudio que reúne los resultados de muchos otros, publicado en Aesthetic Surgery Journal con más de 41.000 pacientes encontró una tasa de debilidad nerviosa temporal inferior al 1 % en las técnicas que trabajan bajo la capa de sostén, la misma que en las más superficiales, y en todos los casos se resolvió sola. La lesión permanente es excepcional. En mi caso, la formación académica en cirugía reparadora del nervio facial y la técnica de disección roma, despegar los tejidos sin cortar, hacen que el manejo del nervio sea especialmente seguro.

Además pueden aparecer, con poca frecuencia: infección, acumulación de líquido, cicatrices que se ensanchan o abultan, caída de pelo alrededor de la incisión, cambios de sensibilidad, asimetrías que requieran un retoque y los riesgos propios de la anestesia.

Hay factores que los multiplican y que sí están en tu mano: el tabaco por encima de todos, porque compromete la cicatrización y la piel, la hipertensión mal controlada y los medicamentos que aumentan el sangrado. Pido dejar de fumar entre dos y cuatro semanas antes de la cirugía, y suspender la semaglutida (Ozempic, Wegovy y similares) antes de operar.

Cuánto duran los resultados

Al actuar sobre la estructura y no sobre la piel, el resultado es estable. La referencia que manejo es de diez a quince años, con la diferencia de que a partir de ahí se envejece desde un punto de partida mejor y de una forma más progresiva.

Lo que más influye después es lo de siempre: el sol, el tabaco, los cambios bruscos de peso y el cuidado de la piel. Una pérdida de peso rápida, por encima del 10-15 % del peso corporal, vacía las bolsas de grasa que dan volumen al rostro y puede deshacer parte de lo ganado.

Lo que se combina con frecuencia

Un lifting no siempre va solo. Lo más habitual es sumarle la blefaroplastia o cirugía de párpados, porque la mirada delata tanto como el óvalo, y el lipofilling, el injerto de tu propia grasa, para devolver volumen a pómulos y sienes. Cuando el perfil pide además proyección de mentón, valoro una mentoplastia, la cirugía del mentón. También peelings o láser cuando lo que falta es calidad de piel.

Resultados de mis pacientes

Estos son tres casos reales, con sus fotos de antes y después, la técnica empleada y el tiempo de recuperación:

Puedes verlos todos en la galería de lifting facial.

Precio de un lifting facial en Madrid

El precio de un lifting facial en mi consulta está entre 13.000 y 22.000 €, según el tipo de lifting y los tratamientos que se asocien.

El precio incluye la consulta y el plan quirúrgico, el quirófano, el equipo médico y la anestesia, la prenda facial, los cuidados postoperatorios y todas las revisiones del primer año. Hay financiación disponible.

En la primera consulta el presupuesto es cerrado. Puedes comparar con el resto de intervenciones en mi guía de precios de cirugía plástica.

Dr. Marco Romeo, cirujano plástico en Madrid

La cifra exacta de tu caso sale de la valoración personalizada. En la primera consulta miro tu anatomía y el estado de tu piel, te digo qué técnica te corresponde y cuánto cuesta.
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Preguntas frecuentes sobre el lifting facial

¿Cuánto dura un lifting facial?

La cirugía, entre tres y cinco horas. El resultado, de diez a quince años: no detiene el envejecimiento, pero se envejece desde un punto de partida mejor.

¿Existe un lifting facial sin cirugía?

No con el mismo resultado. Los hilos tensores, los ultrasonidos focalizados y los inyectables que activan el colágeno mejoran la firmeza de la piel y ganan tiempo, y los uso cuando la flacidez es leve. Pero ninguno reposiciona las estructuras ni retira la piel que sobra: cuando la caída es estructural, solo la cirugía la corrige.

¿Mini lifting o lifting completo?

«Mini lifting» es un término incorrecto que no debería usarse: no hay liftings pequeños y grandes, hay zonas que tratar. Hablamos de lifting facial, de cuello y del tercio superior, cejas y frente, y de cuáles necesita cada cara. Lo decide la exploración, no la edad.

Si has llegado hasta aquí buscando un mini lifting, te cuento qué se entiende por mini lifting y cuándo se queda corto.

¿Es tarde para un lifting a los 60 o 70 años?

No, si hay buena salud. Opero con seguridad a pacientes de 70; lo que importa es la calidad del tejido y el estado general, no la cifra. Lo que sí complica el resultado es esperar hasta que la flacidez es extrema.

¿Qué diferencia hay entre un lifting facial y un lifting deep plane?

El deep plane es en sí mismo un tipo de lifting facial: el que trabaja por debajo de la capa de sostén de la cara, liberando los ligamentos y moviendo músculo, grasa y piel como una sola unidad. Es la opción más completa para el tercio medio y el cuello, y la explico en detalle en su página.

¿Es doloroso el postoperatorio?

Menos de lo que la gente imagina. El dolor es anecdótico y los moratones, escasos. Lo que más se nota es la tirantez y la hinchazón de los primeros días.

¿Dónde operas?

En Madrid, en el Hospital HLA Moncloa y en el Hospital Vithas Aravaca, los mismos donde opero el resto de mi cirugía facial.

¿Estás pensando en un lifting facial?

Si sientes que tu cara ya no refleja cómo estás por dentro, el primer paso es una valoración personalizada en Madrid: ver tu anatomía, el estado de tu piel y decidir qué técnica te corresponde.

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3 – 5 horas

Duración del Procedimiento