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El lifting facial ha dejado de ser un tabú. Y eso cambia todo.

lifting deep plane denise richards

Denise Richards acaba de compartir públicamente su experiencia con un lifting Deep Plane, realizado por el Dr. Ben Talei, una de las referencias mundiales en esta técnica. Antes que ella, Kris Jenner hizo lo mismo. Y lo que me interesa no es el nombre, sino el tono: ninguna de las dos lo ha tratado como un drama ni como una confesión. Lo han contado como lo que es, una decisión de bienestar personal.

Como cirujano facial especializado en Deep Plane, llevo años esperando que llegara este momento.

Lo que ha cambiado de verdad

Durante décadas, la cirugía facial vivió atrapada en un doble estigma. Por un lado, los resultados de las técnicas antiguas —que se limitaban a tensar la piel— dejaban rostros visiblemente «operados». Por otro, cuando alguien público reconocía haberse hecho un lifting, el relato era casi siempre sensacionalista: fotos impactantes, titulares escandalosos, morbo.

Eso creó una asociación que todavía arrastro en consulta: lifting es igual a artificial, a secreto, a algo que es mejor no contar.

Lo que están haciendo Richards y Jenner es romper esa asociación. No están «confesando» nada. Están mostrando que un lifting moderno forma parte del autocuidado igual que el ejercicio o la alimentación. Y lo hacen enseñando resultados que confirman lo que defiendo cada día: naturalidad absoluta.

Por qué el lifting de antes sí dejaba "cara de operada" (y el de hoy no)

Para entender por qué ese estigma existía, hay que entender qué se hacía mal. Los liftings tradicionales trabajaban sobre la capa más superficial: la piel. La estiraban lateralmente para alisar arrugas y disimular la flacidez. El problema es que la piel es elástica, y cuando la sometes a tensión excesiva ocurren dos cosas: a corto plazo, el rostro adquiere esa apariencia tirante que todos reconocemos; a medio plazo, la piel cede otra vez porque no has actuado sobre la causa real de la flacidez.

La causa real es el descenso de las estructuras profundas: el SMAS (el sistema muscular que sostiene la cara), los compartimentos de grasa y los ligamentos que anclan todo al hueso. Con los años, esas estructuras se desploman. La piel simplemente las sigue.

El lifting Deep Plane actúa exactamente ahí. Libero los ligamentos que mantienen los tejidos «colgados» en su posición envejecida y reposiciono toda la unidad —músculo, grasa y piel— como un bloque. La piel no se tira; acompaña. Por eso el resultado no parece «operado»: porque no hay tensión superficial. La expresión, la sonrisa, el movimiento natural del rostro se mantienen intactos.

Es la diferencia entre estirar una sábana sobre un colchón hundido y cambiar el colchón entero.

La pregunta que más me hacen: ¿cuándo es el momento adecuado?

El caso de Denise Richards ilustra algo que intento transmitir a cada paciente: el mejor momento para un lifting no es cuando la flacidez es extrema. Es cuando la estructura facial todavía tiene calidad suficiente para que el reposicionamiento ofrezca el máximo resultado con la máxima naturalidad.

No existe una edad «correcta». Lo que existe es un punto en el que los signos de envejecimiento estructural —la caída de pómulos, la aparición de surcos nasogenianos marcados, la pérdida de definición en la línea mandibular— ya no responden bien a tratamientos no invasivos como el ácido hialurónico o los hilos tensores. Cuando esos tratamientos empiezan a dar resultados que duran poco o que no satisfacen, suele ser el momento de plantearse algo estructural.

Richards tenía una estructura facial excelente y actuó en el momento justo. No esperó a que el descolgamiento fuera severo. Eso le ha permitido obtener un resultado que parece simplemente «estar descansada», no operada. Ese es exactamente el tipo de resultado que busco para mis pacientes.

Lo que este cambio cultural significa en mi consulta

Voy a ser directo: los pacientes de cirugía facial son los más discretos de toda mi práctica. En la rinoplastia, que también es cirugía de cara, compartir fotos es habitual. En el lifting, hasta ahora ha habido una vergüenza social que no tiene ningún sentido clínico.

Cada vez que una figura pública muestra con normalidad su experiencia, esa barrera baja un poco. Y eso me importa profesionalmente, porque me permite tener conversaciones más honestas y directas en consulta. Cuando un paciente llega diciendo «tengo miedo a parecer artificial», ahora puedo señalar casos públicos y reales —además de mis propios resultados— donde eso simplemente no ha ocurrido.

El lifting Deep Plane en 2026 no es lo que era en 2005. La técnica ha evolucionado, los resultados duran entre 10 y 15 años, y la recuperación es más cómoda de lo que la mayoría imagina. Lo único que faltaba era que la percepción social se pusiera al día con la realidad clínica. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo.

¿Estás pensando en un lifting facial?

El lifting Deep Plane es la técnica más avanzada para rejuvenecer el rostro con resultados completamente naturales y una duración de 10 a 15 años. Si quieres saber si es el momento adecuado para ti, el primer paso es una consulta personalizada con el Dr. Marco Romeo.

Descubre el lifting Deep Plane

Dr. Marco Romeo — Cirujano Plástico Estético y Reparador especializado en cirugía facial. Referente internacional en lifting Deep Plane y rinoplastia ultrasónica. Fundador del Interactive Aesthetic Fellowship, programa de formación avanzada para cirujanos de todo el mundo. Su filosofía: resultados naturales que respetan la identidad de cada paciente.

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