
¿Qué son las llamadas mamas tubulares?
La mama tubular, o tuberosa, es una alteración del desarrollo mamario durante la pubertad que se clasifica como una asimetría o malformación según cada caso. Aunque no se considere una condición especialmente común, tampoco es rara; muchas mujeres con esta condición no buscan tratamiento simplemente porque no son conscientes de ella. Quienes lo hacen, lo hacen más por motivos estéticos que por salud. A pesar de no representarse como un problema de salud, las mamas tuberosas pueden dificultar la lactancia.
Síntomas de las mamas tuberosas
Las mamas tuberosas se diagnosticaron por su aspecto deformado y puntiagudo, típicamente manifestado durante la pubertad. Una característica frecuente es la falta de tejido mamario en el polo inferior y, a veces, en el superior. También suelen presentar areolas grandes y un tamaño reducido en fases iniciales, evolucionando con el tiempo. El halo del pezón no siempre es visible, y las areolas tienden a oscurecerse. La asimetría está casi siempre presente.
¿Cómo identificar si tengo mamas tuberosas?
Antes de consultar a un médico, puedes fijarte en cuatro características principales:
Polo inferior mamario poco desarrollado o inexistente.
Areolas grandes y oscuras.
Elevación o ausencia del surco mamario, justo debajo de la areola.
La forma evoca un tubérculo, por su aspecto alargado o tubular.
Aumento mamario y mamas tuberosas
Elegir un cirujano plástico con experiencia en la corrección de mamas tuberosas, como el Dr. Marco Romeo, puede ser determinante para obtener un resultado armonioso. En muchos casos, las pacientes recurren a esta cirugía con el objetivo de resolver dos problemas en un solo acto: la deformidad y el volumen.
Existen técnicas personalizadas según el grado de deformidad:
Existen técnicas personalizadas aplicables a cada caso y grado de deformidad:
Grado 1
Corresponde a una deformidad leve. El acceso se realiza por el surco inframamario y se colocan implantes en posición subpectoral.
Grado 2 y 3
Se trata de casos más avanzados. La intervención se realiza a través de la areola, reduciendo su tamaño, reposicionando la glándula y colocando implantes en posición subpectoral.
Esta intervención requiere gran experiencia y sensibilidad estética, ya que no basta con un aumento mamario estándar: se trata de una remodelación personalizada. El aumento mamario permite una forma más natural y rellena el polo inferior, que suele estar subdesarrollado.
Actualmente, es posible emplear implantes combinados con injerto de grasa para lograr un resultado más natural; en casos selectos, la corrección puede realizarse solo con grasa, sin prótesis de silicona.