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Blefaroplastia: cirugía de párpados

Blefaroplastia - Dr Marco Romeo
Blefaroplastia: la cirugía que quita el peso del párpado superior y las bolsas del inferior. Menos de una hora, sedación con anestesia local y un resultado que se mide en décadas.

Los ojos son lo primero que se mira en una cara y lo primero que delata el cansancio. Cuando el párpado superior pesa y las bolsas del inferior no se van con dormir, la cara entera parece triste aunque uno no lo esté. La blefaroplastia corrige eso. Es una de las cirugías que más me gusta hacer: prácticamente no duele, la recuperación es corta y poco invasiva, y el beneficio, estético y funcional, es elevadísimo. Pocas intervenciones dan tanto a cambio de tan poco.

Qué corrige la blefaroplastia

  • El exceso de piel del párpado superior, que da mirada cansada y, cuando avanza, cae sobre las pestañas, molesta para maquillarse y llega a reducir el campo visual.
  • Las bolsas de grasa del párpado inferior.
  • La ojera hundida, el surco que va del lagrimal hacia el pómulo.
  • El párpado inferior laxo, que no protege bien el ojo y provoca lagrimeo o sequedad.
  • La ptosis, cuando un párpado cae más que el otro.
  • La forma del ojo, cuando se quiere una mirada más elevada o más almendrada.

La caída de los párpados llega con la edad, pero también la traen la herencia, los cambios de peso y la flacidez de la piel. Para la mayoría es solo estética; para algunos, ya es un problema de visión.

Cómo hago la blefaroplastia

La blefaroplastia tiene dos partes, la superior y la inferior, y se llama completa cuando hago las dos en la misma intervención.

Párpado superior. La hago siempre por vía transcutánea, es decir, retirando la piel que sobra. La incisión va en el surco natural del párpado, donde queda escondida. En el mismo gesto retiro la porción de grasa que asoma en la esquina interna del ojo. De vez en cuando hay que hacer justo lo contrario: cuando el ojo está muy hundido, en lugar de quitar grasa la añado.

Párpado inferior. Aquí el abordaje cambia. En la mayoría de los casos lo hago por vía transconjuntival: entro por dentro del párpado, a través de la conjuntiva, y no queda ninguna cicatriz externa. Solo cuando hay piel en exceso abro por fuera, en la línea de las pestañas, y en ese caso casi siempre añado una cantopexia. Lo habitual en el párpado inferior es retirar los acúmulos de grasa que forman las bolsas. Pero muchas veces no la quito toda: retiro una parte y la otra la giro hacia abajo para rellenar el surco lagrimal, lo que todo el mundo llama ojera. En un mismo acto reduzco las bolsas y corrijo la ojera.

Cantopexia. Consiste en subir el canto, la esquina externa del ojo. La hago cuando el párpado ha caído por la edad y los tejidos se han relajado, o cuando el paciente busca una mirada más elevada, más almendrada, el llamado «foxy eye»: tirando lateralmente del párpado el ojo gana una forma más elegante.

Ptosis. Si un párpado cae más que el otro, valoro si hay una debilidad del músculo elevador del párpado. En ese caso opero sobre el músculo de Müller o sobre el elevador para corregir la caída y nivelar los dos ojos. También aquí prefiero el abordaje transconjuntival, para no dejar cicatriz.

Patas de gallo. Se pueden reducir con una pequeña incisión en el músculo orbicular, que pierde fuerza y deja de marcar las arrugas. Yo casi siempre prefiero controlarlas con toxina botulínica, porque es anatómicamente más seguro y no compromete el resultado.

A quién opero y cuándo espero

Opero a adultos con buena salud, con exceso de piel en los párpados, bolsas o las dos cosas, y con expectativas realistas: la blefaroplastia rejuvenece la mirada, no cambia la cara. Antes de decidir necesito saber si hay alergias que afecten a los ojos, glaucoma, diabetes, problemas de tiroides o uso de lentes de contacto.

Hay dos cosas que me hacen esperar. Si el paciente lleva ácido hialurónico en la zona, hay que saberlo y tenerlo en cuenta. Y si se ha puesto toxina botulínica en los últimos meses, hay que dejar que termine su efecto antes de operar: hacerlo con el neuromodulador activo aumenta el riesgo de complicaciones.

Anestesia y duración

Una blefaroplastia superior o inferior dura menos de una hora. Una blefaroplastia completa con cantopexia, poco más de una hora.

Se puede hacer con anestesia local, y así la hago cuando el paciente lo pide, porque quiere estar despierto, porque le da miedo la anestesia general o porque no puede someterse a ella. Pero en la mayoría de los casos, para que la experiencia sea más fácil y agradable, la hago con sedación y anestesia local: el paciente no se entera, se recupera enseguida y se va a casa el mismo día, sin pasar por habitación ni quedarse en el hospital.

Recuperación día a día

  • El mismo día. Alta con compresas frías durante un par de horas para reducir la inflamación. Pomada ocular y gotas. Dormir con la cabeza elevada.
  • Primera semana. Es la semana de la inflamación y los hematomas, que se van solos. Los puntos del párpado superior se retiran a los cinco días. Gafas de sol fuera de casa y nada de maquillaje sobre las incisiones. En la mayoría de los casos el paciente está autónomo desde el primer día; en los que se inflaman algo más de lo habitual, la visión puede estar molesta unos días y no aconsejo conducir ni leer mucho. Por eso pido reservar la primera semana: unos días sin trabajo y con la vida social reducida. Es raro necesitarlos, pero conviene tenerlos.
  • Entre la primera y la segunda semana. Vuelta al trabajo, al maquillaje y al deporte. Con más inflamación, el plazo se alarga a diez o doce días.
  • Al mes. El resultado ya se ve y se disfruta. Como en toda cirugía, el aspecto definitivo termina de asentarse a lo largo de un año.

El resultado de la blefaroplastia es muy estable y de los más duraderos de la cirugía facial: se mide en décadas.

Riesgos y complicaciones

Los pacientes tienen que saber que hay complicaciones posibles, aunque sean poco frecuentes. Las que vigilo son cuatro. El hematoma, que se previene con las compresas y el reposo de los primeros días. La conjuntivitis postoperatoria, que de vez en cuando aparece y se resuelve sola o con colirio y protección del ojo. El lagoftalmos, una pérdida de tensión del párpado inferior que hace que el ojo no cierre del todo; se corrige con una cantopexia. Y la asimetría, que es rara y se previene casi siempre en la propia planificación de la cirugía.

Como en cualquier intervención pueden darse además infección, sangrado o cambios pasajeros de sensibilidad. Todo esto lo hablamos en consulta antes de decidir.

Precio de la blefaroplastia

La blefaroplastia cuesta entre 2.500 y 4.000 €. Lo que mueve el precio dentro de esa horquilla es, primero, si se opera solo el párpado superior, solo el inferior o los dos; segundo, si se añade una cantopexia; tercero, si se hace con anestesia local o con sedación y anestesia general. Y, aparte, si hay que añadir lipofilling o una elevación de la ceja, que puede necesitar una elevación endoscópica de la cola de la ceja.

En la primera consulta el presupuesto es cerrado. Puedes comparar con el resto de intervenciones en mi guía de precios de cirugía plástica.

Blefaroplastia combinada con otras cirugías

La blefaroplastia se hace sola o en la misma sesión que otra cirugía facial. La combinación que más recomiendo es con el lifting facial: la zona de los ojos es la que más pesa en la percepción de una cara descansada y menos envejecida, y cuando se tratan las dos a la vez el resultado se multiplica. También la combino con la elevación de cejas, con lipofilling y, en pacientes que quieren armonizar toda la cara, con rinoplastia ultrasónica u otoplastia.

Para la ojera hundida sin exceso de piel ni bolsas hay una alternativa sin cirugía, el ácido hialurónico, que dura entre seis meses y un año.

Casos antes y después

En la galería de blefaroplastia hay doce casos reales, con la técnica, la anestesia y el tiempo de recuperación de cada uno y fotos hechas entre las seis semanas y los seis meses. Algunos ejemplos:

Preguntas frecuentes sobre la blefaroplastia

¿Duele la blefaroplastia?

Prácticamente no. La cirugía se hace con anestesia local, con o sin sedación, y después hay tirantez e hinchazón más que dolor. Es una de las cirugías faciales con menos molestias.

¿Se nota la cicatriz?

En el párpado superior queda en el surco natural y desaparece a la vista en unas semanas. En el inferior, si entro por dentro del párpado, no hay cicatriz; si hay que abrir por fuera, queda en la línea de las pestañas.

¿Cuánto dura el resultado?

Décadas. Es una de las cirugías con el beneficio más duradero a largo plazo. La piel sigue envejeciendo, pero las bolsas no vuelven.

¿Puedo operarme si me pongo botox?

Sí, pero no mientras está activo. Hay que esperar a que termine su efecto, normalmente unos meses, antes de la cirugía.

¿Qué es el foxy eye?

Una mirada más elevada y almendrada, que se consigue tirando del canto externo del ojo con una cantopexia. Se puede hacer dentro de la blefaroplastia o sola.

¿Se puede quitar la ojera sin operar?

Si el problema es solo el hundimiento, sí, con ácido hialurónico. Si hay bolsas o exceso de piel, la solución es la blefaroplastia inferior, que además puede usar la propia grasa para rellenar la ojera.

¿Dónde opera el Dr. Marco Romeo?

Consulta en Madrid y quirófano en el Hospital Universitario HLA Moncloa y en el Hospital Vithas Aravaca.

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